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Minicurso de relojero - RELOJES Y TECNICA
Desmontaje, limpieza, engrase, montaje y ajuste de una máquina de reloj de pulsera mecánico.

Texto y fotografías propiedad de Ignacio Martin Martin relojero en Salamanca (España). Ultima revisión 08/05/07
Esta página es posible gracias a  www.tronos.com Todos los derechos reservados

Después de la lectura de esta página, escrita sin demasiados tecnicismos para que sea comprensible a todos, podremos posiblemente llegar a ser capaces de :

  1. Desmontar un reloj de pulsera.
  2. Limpiarlo.
  3. Engrasarlo y aceitarlo.
  4. Montarlo.
  5. Ajustar su precisión.
  6. Conocer y practicar con la herramienta empleada por los relojeros.
  7. Aprender sobre las maquinarias empleadas para la reparación de relojes.
  8. Saber los nombres de las diferentes partes de un reloj, como sus ruedas, ejes, etc.
  9. Comprender el porqué del tic-tac del reloj mecánico y para que sirve.
  10. Tener en cuenta el grado de pulcritud y limpieza general que requiere el taller.
  11. Estropear los relojes que caigan en nuestras manos por falta de experiencia. :-)
bulletSe da por asumido que la persona que va a acometer el despiece de una máquina de reloj de pulsera, igual o similar a la que se describe aquí, ya tiene algo de experiencia en el desmontaje de máquinas mas grandes. La elección del reloj a desmontar es interesante, pues se corre el riesgo de estropearlo por falta de práctica. Practique con uno que no tenga ningún valor.

bulletNo desmonte jamás un reloj de pared de cuerda, o máquinas grandes de cuerda por resortes acerados, es MUY PELIGROSO si no se tiene la suficiente experiencia, ya que estos resortes si están recogidos, (dados cuerda), saldrán disparados como una bala si no se desmonta con las debidas precauciones.
bulletSi ya tenemos la máquina que va a servir de cobaya, sólo nos queda la elección del lugar donde vamos a trabajar. Una amplia mesa cerca de una ventana con buena luz, un flexo, las herramientas de relojero, como lupa, destornilladores, pinzas, aceitadores, navajas son indispensables para acometer este proyecto. El fondo de la mesa será blanco, si no es posible se puede solucionar pegando un gran papel blanco fuerte en la mesa para trabajar encima de él.
bulletDamos por supuesto que la máquina del reloj ya ha sido sacada de su caja, levantando la tapa posterior con una navaja, y sacando la corona con su eje previo afloje del tornillo que la sujeta.
bulletSacamos el cristal de forma similar, y 2 tornillos suelen sujetar la máquina a la caja del reloj. Una vez quitados éstos la máquina ya está fuera de su caja. Se recomienda volver a poner la corona y su eje otra vez en la máquina si hubo que sacarlo anteriormente.
bulletAhora quitaremos la aguja de minutos con una herramienta de quitar agujas, o si no disponemos de ella apalancando con la punta de un destornillador apropiado entre horario y minutero .
bulletLa esfera va sujeta a la máquina por medio de 2 pequeños tornillos. Estos se encuentran a los costados de la maquinaria y están uno frente al otro. Una vez aflojados o quitados, la esfera saldrá de su alojamiento en la máquina. No poner los dedos encima de la esfera, pues ésta se ensuciará y es difícil de limpiar; la máquina del reloj se debe agarrar con los dedos por los costados, así nunca se tocará la esfera con las manos.(existen útiles para asir las máquinas de los relojes sin tocarlas con los dedos mientras se reparan).
bulletCon la máquina ya fuera procederemos ahora a los pasos siguientes:

INDICE

  1. Desmontaje
  2. Limpieza
  3. Engrase
  4. Montaje
  5. Ajuste

 

 

 

DESMONTAJE DE LA MAQUINA.

LA LUPA

Si todavía no nos hemos acostumbrado a mirar con la lupa puesta sola en un ojo, ahora es el momento adecuado. Aunque existen diversos medios mecánicos para sujetar la lupa a las gafas de las personas que las utilizan, o al ojo por medio de cualquier dispositivo, lo mejor sería acostumbrarnos si nos es posible a sujetar la lupa con la piel de los párpados.

Es muy sencillo. Vamos a orientarnos sobre la lupa: si nos fijamos en la parte redonda que va en el ojo le pondremos mentalmente 2 puntos opuestos a la circunferencia que forma el ocular de la lupa. Uno de los puntos, el superior, será el primero en encajar debajo de la ceja de cualquier ojo, tratando que quede por encima del punto un poco de piel de la que va debajo de la ceja. Ahora nos queda el punto inferior del ocular, que tendrá que ir encajado en la piel que va mas abajo del párpado inferior, tiraremos un poco mas hacia arriba de la lupa al tiempo que la encajamos por debajo del párpado inferior. Luego soltar despacio los dedos de la lupa, ésta se debe mantener sujeta sin mas a nuestra cara. Si no lo consigue tendrá que optar por sujetarla con algún utensilio para ese menester, se adquieren en los almacenes de relojería.

LAS PINZAS

Debemos acostúmbranos a coger cualquier pieza SIEMPRE que sea posible con las pinzas. Estas serán como minúsculos dedos que nos servirán para asir piezas tan finas y pequeñas que de otra manera sería imposible. Asir las piezas por su parte mas fuerte y no apretar en exceso las puntas de las pinzas al cogerla , esto puede hacer que la pieza resbale en la pinza y salga despedida lejos perdiéndose.

LOS DESTORNILLADORES

El manejo de los destornilladores es también muy interesante. Utilizar siempre herramientas en perfectas condiciones, destornilladores mal afilados o no apropiados para el tornillo a quitar pueden provocar roturas de otras piezas. El destornillador ha de estar perpendicular al tornillo. Si alguna vez pensamos que se va a salir resbalado el destornillador del tornillo y en ese escape puede provocar roturas en la maquinaria, nos aseguraremos que inclinando muy poco el destornillador, en caso de resbalar éste salga hacia afuera de la maquinaria y no hacia adentro . Y si se sale hacia afuera cuidado con los dedos.

ENTRENAMIENTO

Nos entrenaremos con la lupa puesta y con las pinzas trataremos de ir cogiendo cosas minúsculas que podamos ver por la mesa, pequeños tornillos, etc. que iremos cambiando de unos lugares de la mesa a otros con las pinzas. Si al asir cualquier cosa con las pinzas no le damos una presión MUY suave a las mismas, el objeto a coger puede salir disparado bastante lejos y dar lugar a perderse. Si tiene esto en cuenta evitará la rotura y pérdida de muchas piezas.

Si hemos entrenado lo suficiente y hacemos todo eso con soltura y sin errores, podemos empezar ya a desmontar nuestra máquina aproximándola a la luz del flexo.

La flecha indica que tornillo quitaremos en primer lugar.

Utilizar un destornillador de tamaño adecuado para ese tornillo. Este sujeta la pletina del volante que es la rueda del reloj que gira mas rápido de todas. Si con la lupa miramos esta rueda de canto, veremos entre el volante y la pletina un muelle muy fino y plano en forma de espiral, y así se llama esa pieza, espiral. Hay que procurar no tocarla con nada, si se dobla alguna de sus vueltas y estas rozan consigo mismas o con algo, variará la precisión del reloj de una forma muy grande y será imposible de ajustar dentro de los márgenes razonables.

En esta pletina podemos apreciar un signo + y otro - además de una especie de aguja. Esta se puede mover del + al - y viceversa entre unas pequeñas divisiones, rayas. Como ya supondrá sirve para corregir las pequeñas variaciones de precisión de la máquina.

Evite el tocar con los dedos el volante, ya que éste tiene unos ejes muy finos y podrían romperse por ejemplo al coger la máquina.

Si ya hemos quitado el tornillo ahora nos queda por levantar la pletina del volante. Con mucho cuidado bien con las puntas de las pinzas o con un destornillador, apalancaremos en el costado, entre la pletina del volante y la máquina suele haber una pequeña rendija o ranura. En la foto la punta inferior de la pinza nos indica donde apalancar. Con mucho pulso y extremo cuidado trataremos de levantar poco a poco dicha pletina hasta que ésta quede desalojada de la máquina.

Tenga en cuenta que junto con esta pletina saldrá el ESPIRAL y el VOLANTE. Este último puede atascarse y no salir bien hacia arriba; si eso ocurre puede ser por óxido en el eje. Empújelo hacia arriba con la pinza y moviéndolo circularmente a la vez (ver foto de la izda.)

Es muy importante fijarse cómo y donde van colocadas las piezas que vamos desmontado, también el irlas colocando encima de la mesa en un orden en concreto. Las piezas podemos protegerlas mediante vasos o copas de cristal puestas al revés tapándolas.

Procuraremos tener mucho cuidado con el eje del volante. Los dos extremos de este eje, llamados pivotes, a pesar de ser de acero muy duro, dada su pequeñez resultan muy frágiles. Uno de los pivotes del eje de volante lo podemos apreciar en la foto, señalado con P y una flecha. Otro pivote igual existe en la parte superior del volante, se ve por encima del espiral. Al lado del pivote P vemos otra flecha señalada con E. Esta pieza se llama elipse y suele ser de cristal de color rojo, es poco mayor que uno de los pivotes.

No seguiremos desmontando hasta comprender perfectamente cómo iba montado el volante. El pivote superior del eje va alojado en un pequeñisimo agujero de la pletina del volante, es un rubí redondo ( cristal rojo, pero no es realmente un rubí como piedra preciosa ) que visto por la parte inferior de la pletina del volante, con una lupa de bastante aumento, le podremos apreciar un orificio central casi microscópico. Ahí irá colocado el pivote superior del volante cuando se vuelva a montar el reloj.

El pivote inferior del volante va alojado en otro rubí similar que está en la máquina. Ahora ya sabemos los dos puntos de apoyo del volante, pero el montaje es correcto cuando la ELIPSE, al girar el volante mueve al ANCORA. ( ya dejaremos esto más claro a la hora de montar el reloj ) De momento dejemos encima de la mesa el volante con su pletina y espiral colocando un vaso o copa al revés encima de el para protegerlo..

Si el espiral se estira demasiado, se dobla, o se engancha con otras cosas quedará inservible. Solo un relojero profesional es capaz de desmontar un espiral de la pletina y volante para , una vez desenrollado el espiral en forma de una línea recta volverlo a enrollar quedando todas las vueltas equidistantes y como al principio.

La flecha en la fotografía nos indica el siguiente tornillo a quitar. Este sujeta la pletina del ANCORA. Mirar bien antes de desmontar estas piezas donde y cómo van colocadas. El áncora tiene por la parte que se aproxima al rubí del eje del volante, una forma muy particular, es como un tenedor de 3 dientes, un tridente cuyo diente central se llama dardo del áncora. La ELIPSE del volante, cuando el reloj funciona, tiene que encajar ENTRE los dos dientes exteriores del tenedor del ANCORA.

A los lados del tenedor del áncora tenemos en la máquina dos topes metálicos El áncora siempre estará en reposo en uno de estos dos sitios y nunca puede permanecer en reposo entre estos dos lugares, o bien a un lado o al otro.

Por el contrario la elipse del volante tiende a dejar al tenedor del áncora en la parte central, cosa que no consigue mientras el reloj tenga cuerda ya que el áncora impulsará al volante empujado por la elipse hacia un lado o el otro. Esto es lo que hace que el reloj funcione. El volante es la única rueda del reloj que NO GIRA continuamente en la misma dirección. Su movimiento es de vaivén impulsado por el áncora.

Si ya hemos retirado el tornillo de la platina del áncora y lo hemos colocado a continuación de las demás piezas desmontadas, el siguiente paso es quitar esta pletina. La flecha en la fotografía nos indica donde apalancar con un destornillador apropiado para desencajar la pletina del áncora de la máquina; está ajustada por dos pivotes metálicos que podemos ver uno a cada lado del agujero del tornillo que acabamos de quitar. El áncora, como el volante, tiene dos pivotes que entran en los agujeros de dos rubíes. Un rubí está en la propia pletina del áncora y el otro en la máquina. Sus pivotes son tan frágiles como los del volante, por lo cual el cuidado al montar/desmontar estas dos piezas tiene que ser llevado al máximo. Estas dos piezas junto con el espiral, son las mas delicadas de toda la maquinaria.

Ahora con las pinzas agarraremos el áncora tal y como se puede apreciar en la foto. Podemos ver los ejes o pivotes tan finos como los del volante. Sacándola hacía arriba para desalojarla de la máquina debe de ocurrir lo siguiente:

Si el reloj tiene dada la cuerda, todo el tren de ruedas que van después del áncora tiene que ponerse a girar muy deprisa, esto es normal y además de esta forma se puede testear de oído el sonido de las ruedas al girar.

NO SEGUIR DESMONTANDO EL RELOJ si la cuerda está dada y las ruedas no han girado totalmente hasta gastarla. Se corre el peligro que la rueda que contiene el resorte acerado (cuerda) salga disparada ocasionando diversos perjuicios.

Si al quitar el áncora no hemos conseguido que las ruedas giren teniendo al reloj con la cuerda dada haremos lo siguiente:

Trataremos de mover suavemente con la pinza alguna de las ruedas hacia un lado, o si no se puede hacia el otro lado. Con la lupa habrá que investigar cual es el obstáculo que impide circular a las ruedas libremente. Puede estar entre dos ruedas, entre los dientes de una rueda o en las alas de un piñón. Una vez localizado y desatascado las ruedas correrán con entera libertad. Esperaremos a que se agote totalmente la cuerda del reloj de esta forma y después pasamos al apartado siguiente.

En esta foto vemos el destornillador quitando el próximo tornillo. Si al dar cuerda al reloj nos hemos fijado en esta rueda veremos que gira cuando movemos la corona. Es la encargada de enrollar el fleje acerado (cuerda) dentro de otra rueda que es muy gruesa y hueca, dentro de ese hueco va la cuerda.

Una vez sacado dicho tornillo quitamos la rueda que va debajo teniendo especial cuidado con un muelle muy fino que va alojado en esa pletina, no tocarlo pues si se sale tendremos muchas posibilidades de perderlo y no lograr montarlo en su sitio. Otros dos o tres tornillos en esta pletina hay que quitar para sacarla, pero no quitar ni aflojar el que sujeta el eje de la corona (tija remontoir).

Una vez sacada esa pletina veremos como en esta foto, el cubo o barrilete, es la rueda que contiene la cuerda. Lo sacaremos de costado con las pinzas con cuidado de no doblar la rueda con la que engrana (rueda de CENTRO) El eje de la rueda de centro es el que mueve por la otra parte de la maquinaria, las agujas horario y minutero.

La rueda de centro a su vez engrana con otra rueda, llamada rueda PRIMERA, y ésta con la rueda SEGUNDA o de SEGUNDOS, suele llevar un eje largo que sale por la pletina de la parte de la esfera y es la que mueve la aguja del SEGUNDERO, esta engrana con otra rueda mas pequeña y muy delicada, la rueda de ESCAPE.

De momento con todo este desmontaje de la maquinaria es suficiente por ahora, deje el despiece total para cuando haya conseguido más práctica con otros relojes. En el apartado siguiente nos dedicaremos a la limpieza de las piezas desmontadas.

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LIMPIEZA DE LA MAQUINA

Podemos apreciar encima de nuestra mesa de trabajo las piezas del reloj que hemos venido desmontando hasta ahora. Para su limpieza lo ideal sería una lavadora a ultrasonidos con secador especial para relojes. Pero como no disponemos de esa utilidad lo haremos de forma casera.

Para limpiar relojes mas grandes no es necesario muchas precauciones, pero en relojes de pulsera cuyos engranajes son muy diminutos hay que extremar al máximo.

La "asepsia" en este tipo de máquinas puede parecer ridícula, pero en muchos casos evitarán problemas y a la larga nos harán ganar tiempo. Esos simples pelillos que podemos ver flotando en el aire cuando un rayo de sol entra por la ventana, nos pueden dar mucha guerra si entorpecen la marcha de nuestro reloj recién limpio, ( esto puede ocurrir en máquinas muy pequeñas como los relojes de señora ). Hasta la suciedad que pueda existir en nuestras uñas debería ser limpiada con pulcritud, para evitar que pase a la maquinaria. Ni que decir tiene que tanto nuestra mesa como sus alrededores estén exentos de polvo que pueda contaminar nuestros trabajos. Nuestro pelo y la caspa pueden hacer de las suyas también en estos casos.

Nos hará falta un depósito que contenga el disolvente de limpieza, y un pequeño cepillo de cerdas muy finas y que no se disuelvan con el disolvente de limpiar.

Como recipiente o depósito de disolvente podremos utilizar por ejemplo un cenicero de cristal o similar.

Como disolvente el ideal sería de los utilizados especiales en relojería, pero si no tenemos a mano nada parecido puede ser similar la gasolina especial sin grasas que utilizan ciertos encendedores. No utilizar gasolinas normales, ni super , ni de automoción por contener aditivos no convenientes para una extrema limpieza. Tampoco se nos ocurra utilizar alcohol de ninguna clase, algunas piezas de ciertos relojes se sujetan con pegamentos solubles a este disolvente.

Como secador utilizaremos dos cosas. Un trapo muy, muy fino que no suelte pelillos y la luz de nuestro flexo hará el resto. Para el secado del volante con su pletina y espiral necesitaremos ingeniarnos un soporte para el mismo. Puede ser un corcho o madera plana que tenga una punta o alambre de la que se pueda colgar la platina del volante, es decir, para que seque en condiciones el volante tiene que quedar colgando por su propio peso, con lo que las vueltas del espiral estarán separadas facilitando y mejorando el secado. La forma correcta en la que debe quedar el conjunto de volante para su secado es la misma que la de la tercera foto del desmontaje donde aparece este conjunto sujeto por las pinzas. Tendremos que usar un objeto plano pero elevado, para poner las piezas recién limpias a secar lo mas cerca posible de la bombilla del flexo.

Iremos introduciendo en el líquido de limpieza las piezas siguientes: Conjunto de volante con espiral, áncora, pletina del áncora, rueda plana del remontaje de la cuerda, pletina del cubo o barrilete y el resto de la maquinaria con las ruedas sin desmontar. El cubo o barrilete no se introducirá en el líquido limpiador, su limpieza, que no aconsejo en este primer desmontaje, sería levantar la tapa del mismo y extraer primero el eje de cubo para posteriormente sacar la cuerda. Esta se limpiaría con el trapo para quitar la grasa seca, y luego se volvería a montar el conjunto habiendo echado antes de cerrarlo una o dos gotas de aceite especial para cuerdas de reloj.

La única limpieza que haremos con el cubo será pasar suavemente el cepillo por los dientes de la rueda, tratando de sacar cualquier suciedad que hubiera en ellos.

Las demás piezas que están en el disolvente se dejarán como unos 10 o 15 minutos en él. De vez en cuando remover el líquido para acelerar la disolución de los aceites usados de la maquinaria, teniendo mucho cuidado siempre con el espiral y los pivotes de áncora y volante .

Ahora, con las pinzas, sacaremos la rueda plana y la colocaremos en el trapo de secado que previamente hemos cogido con la otra mano, tratándola de secar con dicho paño. Después la colocaremos en el lugar a propósito para poderla aproximar lo mas cerca posible de la bombilla del flexo.

La pletina del áncora seguirá el mismo recorrido.

Ahora le toca el turno al conjunto de la máquina con el rodaje, ( ruedas de centro, primera, segundos y escape ). Lo sacaremos del líquido de limpiar y de ahí al paño, en el cual trataremos que queden la mayor cantidad de gotas del disolvente. Después haremos correr todo el rodaje de la siguiente forma: con la pinza moveremos un radio de la rueda de centro, primero hacia un lado y luego hacia el otro, esto hará salir mas aún los restos del líquido limpiador que todavía estén en las ruedas al hacerlas girar por este medio, y pondremos el conjunto a secar donde las piezas anteriores.

Con el áncora lo haremos de forma parecida, pero teniendo un cuidado máximo con no romper los pivotes. (fijarse en las fotos las formas de coger con las pinzas esta pieza)

El conjunto del volante, espiral y platina requiere mayores cuidados aún para sacarlo del líquido de limpiar. Seguramente hemos manejado este conjunto como se ve en la segunda foto del desmontaje, hasta aquí si se podía hacer pero ahora NO.

Si sacamos el conjunto del líquido cogiéndolo como en la foto segunda puede ocurrir lo siguiente: Hemos cogido con la pinza el conjunto por la pletina, lo vamos sacando del líquido con lo que el espiral se nos va estirando en forma de embudo y si éste es muy débil o muy fino no tendrá la fuerza suficiente para sacar al volante del líquido PERO EL ESPIRAL SE SEGUIRÁ ESTIRANDO Y DEFORMANDO sin posible arreglo posterior. Por lo tanto para poder sacar el conjunto del líquido con total garantía es preciso hacerlo cogiéndolo dentro del líquido como en la foto tercera del desmontaje. Al haber cogido de una vez pletina,volante y espiral éste no corre riesgo de estirarse, pero eso sí, la presión que se le va a dar las pinzas tiene que ser la justa, si apretamos demasiado se romperá el pivote superior del volante que ahora, de esta forma, está pegando con la pletina del volante.

Para su secado lo ideal es dejarlo colgado de algún sitio quedando el volante como en la foto segunda y al lado de la lampara del flexo. Al estar las vueltas del espiral separadas el secado es mucho mas perfecto

No sujetar nunca el volante y dejar colgando la pletina, ésta por su peso puede deformar el espiral.

Si no vamos a seguir de momento convendría después de los 10 a 15 minutos para el secado total, el guardar todas las piezas limpias debajo de las copas o vasos para preservarlas del polvo y o roturas . El repaso visual con la lupa por todas la piezas del reloj es indispensable, asegurándonos de no encontrar ni un solo pelillo de esos que flotan por el aire dentro de nuestra máquina, éstos son tan fuertes que se pueden enroscar entre las vueltas del espiral y ser muy difíciles de quitar.

El paso siguiente es el engrase de la máquina .

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ENGRASE DE LA MAQUINA

 

En la fotografía podemos apreciar esa forma circular. Se trata del depósito de aceite especial para relojes de pulsera. Suele venir construido en una piedra de ágata en cuya concavidad se deposita el aceite, y sumergido en ella veremos como una pequeña aguja con un mango para asirla, a la derecha. Ese es el engrasador o aceitador.

La técnica del engrase o aceitado en relojes no es tan sencilla como puede parecer a primera vista, tanto el exceso como la falta de aceite es perjudicial para el buen rendimiento de la maquinaria. Es mejor quedarse un poco corto en la adición de aceite, pues en ciertas piezas engrasadas con exceso hace que éstas se peguen e incluso se paren.

La densidad de los aceites irán de acuerdo a las piezas que se destinen. Si se van a engrasar partes muy finas y delicadas de la maquinaria se requerirá un tipo muy poco denso y lo contrario para las piezas mas grandes. La cuerda del reloj requiere un tipo de engrase distinto que el que se le va a dar por ejemplo al eje de volante.

Aunque en la fotografía no se montó el cubo, su pletina y rueda, en este caso los montaremos ya pero engrasando antes las dos ruedas que van en la tija remontoir. Se pueden apreciar en la foto dichas ruedas a la esquina inferior izquierda de la misma, están dentro del mismo eje de dar cuerda. Estas ruedas se llaman: rueda de ranura (la mas alargada), y rueda de canto la mas plana. Si el cubo ya está montado con su pletina y los tornillos que la sujetan, y la rueda plana de remontaje también, procederemos a dar dos o tres vueltas de cuerda a la corona. Deberemos ver como las ruedas: (de centro,primera,segundos y escape), empiezan a girar, si eso es así la cosa va bien. Acerquemos al oído para escuchar el sonido que hacen todas las ruedas. Notaremos como un chillido al girar las mismas, es por la falta de aceite. Realizar esto mismo a cada rubí que se engrase. Se notará mayor velocidad en giro de las ruedas y siseo en lugar de chillido.

Tal y como vemos en la fotografía iremos depositando una pequeñísima gota de aceite en el centro de cada rubí, que es donde está el eje de la rueda a que corresponda.

Por la parte inferior de la máquina suelen ir tantos rubíes como por la parte de arriba, también los aceitaremos. Para lograr un buen aceitado es imprescindible el realizarlo con una buena lupa y condiciones de luz ya que al ser el aceite transparente parece, si no se ve bien, que no a caído la gota en su sitio, y si insistimos le daremos en exceso. La gota de aceite debería ser del tamaño del pivote a engrasar y que nunca se salga por los extremos del rubí.

Ahora vamos a engrasar los dientes de la rueda de escape, ( es la que va al lado del áncora ), uno por uno y con una gota del tamaño de las anteriores para cada diente de esta rueda, lo iremos depositando con cuidado.

La flecha en la foto nos indica donde está localizada la rueda de escape, aunque a estas alturas ya lo deberíamos saber . Ahora sí que el tren de ruedas no se debe mover para nada, si giran las ruedas se expulsará todo el aceite que hemos depositado en la rueda de escape por razón de la fuerza centrífuga. El engrase de la pletina del áncora es muy delicado, si tiene exceso el áncora quedará pegada a su pletina en la mayoría de los casos, y el funcionamiento del reloj será incorrecto.

Engrasar también los dos rubíes de los pivotes del áncora, uno está en la maquinaria y el otro en la pletina del áncora.

El rubí superior del volante va a ser la parte mas difícil de todo el apartado del engrase.

Si la pletina del volante hubiera estado desmontada del espiral, el aceitado hubiera sido igual que en las piezas anteriores, pero no es así. El espiral, una de las piezas mas delicadas del reloj, requiere que esté siempre completamente limpio y sin NADA de aceite y ahora para engrasar el rubí de esta pletina tendremos que pasar el aceitador. entre las vueltas del espiral, sin que lo toque, y depositar la gota en el rubí. Si pensamos que se nos ha engrasado el espiral lo volveremos a limpiar otra vez como se describió en el apartado de limpieza.

Para que se nos separen las vueltas de espiral para poder meter la aguja del engrasador se hará como en la foto, echando hacia un lado el volante mientras se mantiene la pletina hacia arriba sujeta con las pinzas.

Y ahora, con todas las piezas ya aceitadas pasaremos a su montaje.

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MONTAJE DE LA MAQUINA

Comenzaremos montando el áncora sujetando la misma con la pinza y metiendo su pivote inferior en el agujero del rubí de la máquina. Procurar no ladear el áncora una vez en su sitio para no romper su pivote. Es mas difícil montar que desmontar las piezas, por lo cual, cuando iniciamos al principio el desmontaje de la máquina recomendaba el hacer un examen visual previo antes de quitar cualquier pieza. Esto nos será de mucha ayuda al iniciar el montaje si recordamos con detalle la posición de cada pieza en su alojamiento

Ahora pondremos encima del áncora su pletina, ésta tiene tres agujeros, el central es para sujetarla con el tornillo y los otros dos tienen que coincidir con dos pequeños salientes que están en el borde de la máquina.

Primero meteremos estos dos últimos procurando no bajar demasiado la pletina por el lado del pivote superior del áncora.

OPERACION MUY DELICADA

Si no hemos tenido suerte de que el pivote superior del áncora haya encajado en su agujero correspondiente, nos tocará hacerlo a mano.

Aquí si que corremos el riesgo de partir algún pivote del áncora. Con mucho cuidado bajaremos la parte del rubí de la pletina del áncora hasta que éste pegue con el pivote superior del áncora, ahora moveremos muy poco el áncora tratando de encontrar el encaje del pivote con el agujero de la pletina y una vez que haya entrado iremos apretando el resto hasta que ésta quede completamente pegada a su base.

Probaremos si el áncora funciona de la siguiente forma:

Dando solo dos o tres vueltas de cuerda y con la punta de las pinzas empujaremos lateralmente el áncora por la parte del tenedor. Nuestro empuje será mínimo, teniendo en cuenta que el tenedor del áncora tiene su recorrido de tope a tope, nosotros empujaremos al áncora sólo hasta la mitad. Como ésta pieza y mientras el reloj tenga cuerda nunca se queda en la parte de entre los dos topes ( en medio), al haberla empujado al medio nosotros, el tenedor del áncora se irá sólo hacia el otro tope. Realizar también la operación contraria, desde este tope al medio, y debe irse al otro tope ella sola. Si esta operación es correcta el áncora está bien montada.

A continuación pondremos el tornillo correspondiente

OPERACION MUCHO MAS DELICADA Y COMPLEJA QUE LA ANTERIOR

Al montar el áncora sólo hubo que tener en cuenta los dos pivotes, y aún así es un montaje difícil hasta adquirir la suficiente experiencia. Pero lo que nos toca ahora tiene mas puntos delicados y a la vez, a saber :

Los dos pivotes del volante, la entrada del volante por debajo de la rueda de centro, el no enganchar el espiral con la rueda de centro y lo más difícil que la ELIPSE del volante encaje entre los dos dientes del tenedor del áncora. En la foto veremos muy ampliado lo aquí explicado. El volante está boca arriba, al revés, para poder apreciar donde está la ELIPSE. En el pivote inferior del volante, que ahora está hacia arriba, vemos una pequeña pieza redonda, son como dos círculos pequeños, esta pieza se llama el PLATILLO. En el platillo, en la dirección que está el tenedor del áncora, podemos apreciar una pieza aún mas pequeña, (casi del tamaño del pivote), esta pieza casi siempre de cristal rojo o transparente es la ELIPSE. Su forma es semicilíndrica en la mayoría de los casos, aunque también las hay totalmente cilíndricas y en forma de prisma triangular. Si nos fijamos bien en la elipse veremos que, en la posición normal de reposo que tiene el volante ella queda exactamente frente al tenedor del áncora haciendo que ésta quede entre los dos topes de áncora cuando el reloj NO tiene cuerda.

Cuando reloj tiene cuerda, el áncora, al no poderse quedar al medio (entre los topes), se irá bruscamente hacia un lado impulsada por la rueda de escape que recibe su fuerza por todo el engranaje de ruedas que ya sabemos.

Al irse el áncora hacia un lado, como entre el tenedor tiene la elipse del volante, ésta elipse recibe ese impulso haciendo que el volante gire hacia un lado. Y giraría mucho mas de prisa de no ser por el espiral, este muelle hace que el volante no pueda dar una vuelta completa y que la elipse vuelva a dejar el áncora al centro. O sea, que el volante llega un momento en el que impulsado por la fuerza del espiral retrocede en su sentido giro volviendo a entrar la elipse por el tenedor del áncora. Esta no querrá quedarse en la posición central, por lo cual, y aprovechando la dirección de giro que trae el volante este se verá impulsado por el áncora ahora hacia el otro lado.

Este ciclo doble, podremos llamar a uno de ellos el TIC y al otro el TAC, se repetirá MILLONES de veces durante toda la vida del reloj.

Pues ahora que ya sabemos un poco mas de historia sobre nuestro reloj podremos obrar en consecuencia al montarlo.

Cogeremos con las pinzas la pletina del volante haciendo que éste quede suspendido por el espiral como podemos ver en la fotografía. Antes haremos en el tenedor del áncora quede desplazado hacia la rueda de centro y meteremos el volante de esta forma por debajo de la rueda de centro. La elipse tiene que apuntar hacia la rueda de centro según entramos el volante de esta manera. Con la lupa iremos viendo de meter el pivote inferior del volante en el rubí correspondiente de la maquinaria. Una vez conseguido giraremos la pletina del volante para encajarla en su posición de montaje. Esta pletina lleva por su parte inferior dos topes metálicos que tienen que coincidir con dos agujeros en la base de la maquinaria, (parecido al montaje de la pletina de áncora pero al revés).

Ahora, ojo al dato, al haber girado la pletina hacia la izquierda buscando su anclaje, la elipse, que estaba apuntando en dirección rueda de centro a girado con el volante a izquierda y deberá haber entrado en el tenedor del áncora. Si esto es así hasta puede existir un balbuceo de marcha del reloj, (cosa buena por cierto, indica que todo va bien), pero nos falta por entrar el pivote superior del volante, esto se realizará con el mayor cuidado moviendo el volante hacia el lado que corresponda para encajar el pivote en el rubí superior. Cuando esté conseguido el propio reloj nos lo indicará, si la elipse no se ha quedado por fuera del áncora. El volante empezará su eterno vaivén y será el momento de alojar su tornillo correspondiente, pero con cuidado, hay veces que al apretar la última vuelta de tornillo se ha salido un pivote de su sitio y si seguimos el apriete lo romperíamos.

El espiral quedará sin que toque la pletina de volante. Tampoco tocará la rueda de centro ni los radios del volante. El espiral sólo debe tener 3 puntos donde tocar y nada mas. El punto externo sujeto con un pasador a la pletina del volante, el interno sujeto al eje de volante y el punto medio a la aguja de registro. ( La que marca el mas y menos para el ajuste). Las vueltas tampoco tocarán unas con otras.

Bueno...,pues si ha conseguido realizar todo esto sin romper nada mi enhorabuena. Acabe de montar esfera, agujas y métalo en su caja. No olvide limpiar la caja del reloj, tapa y esfera antes de ponerle la maquinaria recién limpia y engrasada. Si el reloj antes no andaba por motivo de falta de engrase o suciedad y Vd. a logrado ahora que funcione, siguiendo todas estas instrucciones, pues siéntase contento y feliz por su trabajo bien hecho, y disfrute de su reloj por muchos años.

Si por el contrario estropeó el reloj en esta obra no se preocupe, yo tampoco lo conseguí a la primera y como dicen por ahí, para arreglar antes hay que estropear. Inténtelo otro día con mas calma y rectifique sus errores.

Si desea saber como se ajusta el adelanto o atraso del reloj puede pasar al apartado siguiente.

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AJUSTE DE LA MAQUINA

La maquinaria de nuestro reloj la podemos ver ahora, en la foto superior, brillando como una moneda de oro al sol, (¡ pero que limpia nos ha quedado ! ). Está sujeta a un micrófono inductivo/capacitivo que captará los sonidos de la marcha y los enviará por medio de un cable al aparato que está detrás que se llama cronocomparador.

Este aparato es en realidad un verdadero reloj de cuarzo con un cristal de frecuencia muy elevada, y una serie de circuitos integrados que compararán su marcha con la del reloj puesto en el micro. La diferencia en mas o en menos, (adelanto o atraso), sobre el control será mostrada por una aguja indicando en una esfera los minutos o segundos de variación POR DIA pero calculados por el cronocomparador en menos de OCHO SEGUNDOS.

Esta es una forma profesional y muy rápida de corregir las diferencias de marcha en relojes mecánicos y de cuarzo. Sólo hay que tocar la aguja del registro de la pletina del volante para ver reflejada inmediatamente la tendencia en la esfera del cronocomparador.

Nosotros como no disponemos de tanta sofisticación nos conformaremos con realizar el ajuste al "tacto". Primero tendremos que observar el reloj durante 24 horas, habiéndolo sincronizado previamente por otro reloj que sabemos que va bien.

Una vez que ha pasado el tiempo determinado lo controlaremos por el mismo reloj por el que lo pusimos en hora. Si por ejemplo adelantó 1 minuto tendremos que retocar el registro de la pletina del volante para que atrase 1 minuto + o - , volver a poner en hora y esperar las 24 horas para realizar la misma operación hasta lograr sacarle el máximo de precisión a la maquinaria. Se puede realizar esta operación tantas veces como estimemos oportuno pero hay que tener en cuenta varias cosas:

  1. Un reloj mecánico es menos exacto que uno de cuarzo.

  2. Si logramos una precisión de 10 segundos/día, variará 1 minuto cada 6 días si no se le cambia la hora.

  3. Dese por contento si logró sacarle esa precisión. Los relojes corrientes mecánicos de antes se daban de paso con 20/30 seg./día.

  4. Las diferencias de posición del reloj pueden hacer variar su funcionamiento y precisión en maquinarias con defectos.

  5. Los cambios de temperatura afectan la exactitud de los relojes mecánicos.

 

Y eso es todo. Espero haya sido interesante, instructivo y ameno para todos los que nunca se atrevieron a desmontar un reloj de pulsera .

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Las fotografías y texto del curso son propiedad de su autor, Ignacio Martín Martín  relojero en Salamanca  (España) . Tronos.com